Cómo está construido, con qué medidas y qué se rompe si se cambia cada una. Todo lo de aquí son números exactos, no aproximaciones.
Un anillo macizo y un rayo que le abre un hueco al pasar. El hueco no es un adorno: es lo que hace que el rayo se lea como pieza aparte y no como un bulto pegado.
El centro no está en el centro, y es a propósito. El rayo pesa abajo a la derecha. Con el anillo en el centro geométrico el conjunto se ve caído hacia ese lado, así que va dos décimas arriba y dos a la izquierda. Es la diferencia entre parecer dibujado y parecer colocado.
Es la medida que más se toca y la que menos se debe tocar. A la izquierda lo que pasa si se adelgaza; a la derecha, si se engorda.
Se lee fino y desaparece de lejos. Y en pequeño el rayo se convierte en una raya suelta.
Suficiente masa para leerse de lejos y contra suficiente para no cerrarse en pequeño.
La contra baja de 23 a 19 y a tamaño pequeño se empasta: deja de ser una Q y es una mancha.
Es el único sitio de toda la marca sin esquinas redondeadas. No es un descuido.
Probado: sale una cadena de bultos y el conjunto se lee como un 9, no como una Q con un rayo. Un rayo se reconoce por sus ángulos.
Siete vértices, todos vivos. El hueco que abre al cruzar el anillo mide 3,78 y es lo que lo separa de la masa.
Por debajo la contra se cierra y el rayo desaparece. Estos son los tamaños reales, no ampliaciones.
De 24 hacia arriba el rayo se ve entero. De 16 hacia abajo se empasta y conviene usar la versión sin rayo, la Q limpia. Por debajo de 12, solo el color.
Una sola regla, sin tablas: el margen libre mide la mitad del alto del logo. Con eso no hace falta medir nada más.
Alto del dibujo: 45 unidades.
Aire mínimo a cada lado: 22,5.
Es lo que evita que acabe pegado a un texto o a un borde y pierda la forma.
Nunca dos colores dentro del mismo logo, ni degradados, ni sombras.
No lo que la caja del archivo: el dibujo ocupa el 70 % de su caja, así que igualar cajas deja el símbolo encogido.
Separación entre símbolo y palabra: un cuarto de la altura del símbolo. Con esas dos medidas el conjunto se reconstruye en cualquier sitio sin consultar nada.