Manual de marca · propuestas · la propuesta final

La Q
de Quantum

Un anillo grueso y una cola que sale a 45 grados. Nada más. Todo lo que se podía quitar está quitado.

Salió de tres rondas de descartes: veinte variantes, y la que queda es la única que cumple las cuatro condiciones a la vez. Debajo está el porqué de cada decisión, por si algún día alguien quiere cambiarla.

tu referencia, con ejecución propia

La misma Q,
con el rayo

Esto es lo que pediste, dibujado por mí. El rayo no va pegado encima: abre un hueco a su paso por el anillo, y su brazo de abajo hace de cola de la Q.

12 px
16 px
24 px
32 px
48 px
64 px

Dos cosas que descubrí dibujándolo, y las dos cambian el resultado

Un rayo pegado como trazo no funciona. Lo probé con las uniones redondeadas que pediste y sale una cadena de bultos que se lee como un 9. Un rayo se reconoce por sus ángulos: tiene que ir en punta. Es el único sitio de toda la marca donde no hay esquinas redondeadas, y es a propósito.

Y a doce píxeles el rayo desaparece. Mira la escalera de arriba: de 24 para arriba se ve perfecto, de 16 para abajo se empasta. No es un defecto que se pueda arreglar afinando: no cabe.

La solución, y es lo que yo haría

Las dos, cada una en su sitio. La del rayo es el logo de la marca: web, portadas, presentaciones, todo lo que se vea a buen tamaño. La Q limpia es la versión pequeña: favicon, cabecera de panel, avatar. Es lo que hace cualquier marca con un logo con detalle, y no es una renuncia: es tener la personalidad donde se ve y la legibilidad donde hace falta.

por qué está dibujada así

Cuatro decisiones,
cada una con su motivo

La cola nace en el eje del anillo

Probé que naciera dentro, cruzando el anillo entero. Queda peor: le muerde el agujero y deja de ser un círculo limpio. Naciendo en el eje, la unión es invisible y la contra se mantiene perfecta.

El grosor es 11 sobre un radio de 17

Con menos, el logo se ve fino y desaparece de lejos. Con más, el agujero se cierra a tamaño pequeño y queda una mancha. Con 11 el agujero mide 4,3 píxeles cuando el logo mide 12, que es el mínimo para que se siga leyendo.

La cola va a 45 grados exactos

A 40 grados la cola se tumba y la Q parece desequilibrada; a 50 se cae hacia abajo. Los 45 son el único ángulo que no hay que justificar: es la diagonal del cuadrado.

El círculo va desplazado a la izquierda

Dos puntos exactos. La cola pesa abajo a la derecha, así que con el círculo en el centro geométrico el conjunto se ve caído hacia ese lado. Corregido, el logo parece centrado aunque no lo esté. Es la diferencia entre parecer dibujado y parecer colocado.

la prueba de siempre

A los tamaños
de verdad

12 px
16 px
24 px
32 px
48 px
64 px

El mínimo son 12 píxeles. Por debajo el agujero se cierra y se convierte en una mancha redonda. Si hace falta más pequeño, se usa solo el color, sin logo.

el conjunto

Con el nombre

Horizontal · la principal
Quantum
Apilada
Quantum
Sobre fondo claro
Quantum

El símbolo se ve igual de alto que la mayúscula, y entre símbolo y palabra hay un cuarto de esa altura. Con esas dos medidas el conjunto se reconstruye en cualquier sitio.

lo que no se hace

Cinco formas
de estropearlo

No se gira. La cola siempre a 45 grados.
No se estira. El círculo es un círculo.
Ni sombras ni brillos. El color plano y ya.
Nunca dos colores dentro del mismo logo.
Quantum
Aire alrededor: medio alto del logo, mínimo.
para usarlo hoy

Los archivos

Son vectoriales, así que valen para cualquier tamaño y pesan medio kilobyte. El favicon de esta misma página ya lo usa: míralo en la pestaña del navegador, que es la prueba de verdad.

lo que tienes que saber antes de decidir

Un riesgo,
dicho a tiempo

A tamaño pequeño, un círculo con una cola a 45 grados puede recordar a una lupa. Es el riesgo real de esta forma y prefiero decírtelo yo.

Lo que lo separa: el grosor. Los iconos de búsqueda son de trazo fino y con el mango más largo y estrecho. Este anillo es macizo y la cola es corta y del mismo grosor, así que lee como letra y no como herramienta. En la escalera de tamaños de arriba se ve. Aun así, es la razón por la que no la haría más fina nunca.