Quantum Stack y Quantum Ventures no son dos productos de lo mismo. Son dos formas distintas de ganar dinero, con clientes distintos y con riesgos distintos. Hoy se presentan igual, y eso hace que ninguno de los dos mensajes cale.
Esta parte es la que faltaba. El color y la tipografía son la piel; esto es el esqueleto, y sin él da igual qué violeta elijas.
Por eso no pueden hablar igual. Al cliente del Stack le tranquiliza que sea un producto cerrado, con precio y con límites. Al de Ventures le importa exactamente lo contrario: que te la juegues con él. Un mismo tono no sirve para las dos cosas.
Es lo que dicen las piezas que ya existen: el dominio es quantumventures.io y todo cuelga de ahí, incluidas las del Stack. Así que la arquitectura no hay que inventarla, hay que reconocerla y hacerla explícita.
He tirado por Ventures como casa madre porque es lo que dicen tus piezas actuales. Si en tu cabeza son dos marcas hermanas y una no manda sobre la otra, cambia todo lo de abajo y hay que rehacerlo. Es la única pieza de esta página que no he podido verificar en el código.
Lo que comparten hace que se reconozcan; lo que cambia hace que no se confundan. La regla: una sola cosa cambia, y siempre la misma.
Los dos ya están en la paleta. No hay que añadir ningún color nuevo: hay que repartir los que ya tenemos y dejar de usarlos al azar.
Porque es el color que ya usamos para «esto va bien» y para el dinero en los paneles, y porque en una misma pantalla el violeta y el verde se distinguen incluso de reojo. Dos violetas parecidos no: eso es lo que nos pasa ahora entre cursos y paneles.
Concreto, con números y con límites. Dice lo que no hace. Nada de futuro: lo que ya funciona.
En primera persona del plural, con el riesgo por delante. Habla de años, no de entregas.
«En Quantum somos partners de tu crecimiento con soluciones de IA a medida.» No dice si te cobran o se asocian, así que no significa nada.
«Quantum Stack: el sistema montado, precio cerrado.» / «Quantum Ventures: nos asociamos y repartimos.» En cinco palabras se sabe cuál te toca.
Con honestidad sobre dónde llego yo y dónde hace falta alguien con oficio.
Lo de esta página y la anterior: qué es cada marca, cómo se distinguen, cómo se escribe y cuándo se usa cada nombre. Es la parte que decide, y ya está decidida salvo tres cosas.
Hoy la marca es un cuadrado de doce píxeles. Funciona, pero un logotipo de verdad, con sus versiones y sus usos, no sale de aquí. Lo que sí te dejo es el encargo escrito, con las decisiones tomadas para que no te pregunte lo que tienes que decidir tú.
Portadas, carruseles, plantilla de propuesta. Eso es oficio y tiempo, y es exactamente lo que hace Luis.
El violeta, la tipografía de titular y si Ventures es la casa. Están en la página anterior y en esta. Sin ellas, todo lo demás sigue siendo una propuesta.
Qué se pide: un logotipo para Quantum Ventures y una variante para Quantum Stack, que se reconozcan como de la misma casa.
Lo que no se toca: la tipografía y la paleta están decididas y salen del manual. El logotipo se adapta a ellas, no al revés.
Dónde va a vivir: sobre fondo oscuro casi siempre, en pantalla, y muchas veces a doce píxeles junto a un nombre. Si a ese tamaño no se lee, no sirve, por bonito que sea grande.
Qué entregar: versión principal, versión de una sola pieza para tamaños pequeños, versión sobre fondo claro, y los archivos en vectorial.
Lo que hay que superar: el cuadrado de doce píxeles ya funciona. Si la propuesta no es claramente mejor que eso, nos quedamos con el cuadrado y no pasa nada.